28 ago. 2012

Zoe Leonard


La fotógrafa neoyorquina Zoe Leonard (1961) tiene un especial interés por los contrastes de nuestro día a día: la civilización y la naturaleza, lo industrial y lo manufacturado. En la serie Analogue a la que pertenece la imagen, Leonard ha fotografiado más de 400 tiendas de Nueva York y otras metrópolis para mostrar los efectos más claros de la globalización capitalista. Sus fotos muestran cómo las grandes marcas lo han invadido/alienado todo, pero también cómo el carácter peculiar de cada sitio termina prevaleciendo en los detalles.

An image from Zoe Leonard’s “Analogue,” an installation of hundreds of photographs at the Hispanic Society of America.   


  "No considero mi trabajo como antiformalista. No estoy realmente interesada en ponerme en contra de otros artistas u otras formas del arte, mostrándolo mal. Hago el trabajo que hago pues así pienso. Estas son las cosas que me motivan. Esta es mi clase de belleza, me gustan las cosas que sorprenden por su quietud. He desarrollado un lenguaje técnico que trabaja para mí. Disparo en blanco y negro. Copio la foto entera. Nunca retoco. Realizo en general muchos disparos sobre un mismo objeto o tema, pero me toma meses o hasta años elegir y dar con la imagen que buscaba. Trabajo generalmente con imágenes durante mucho tiempo, copiándolas en distintos tamaños y papeles, probando diferentes productos químicos y exposiciones hasta que encuentro la impresión final. Existen muchas decisiones formales. La idea es adquirir estos aspectos formales para concentrarse y trabajar sobre el concepto.  "



 "Mi trabajo está completamente arraigado a cierto acercamiento formal. No son pinturas ni dibujos. Son fotografías. Quiero que el espectador se dé cuenta de esto. Por esto copio la imagen completa. Si hay un rasguño en el negativo, lo dejo allí. La aspereza en mis impresiones es mi manera de dar lugar al espectador sobre mis procesos, el proceso de la fotografía. Pienso que por mucho tiempo la fotografía se ha considerado pobremente dentro de las artes. El máximo elogio que se le podría rendir a un fotógrafo es decirle que "su trabajo es muy plástico". Si deseara algo plástico o que parezca una pintura, pintaría. Mi trabajo es tomar fotografías, usar una cámara para observar que hay en el mundo. Así lo presento, tal como sucede en la cámara: sin matizarlas, enmarcarlas, o cortarlas."

4 comentarios:

guille dijo...

No acertarás cual es la que mas me gusta.



Una pista, siempre me ha encantado ver las bragas por debajo de la falda.

laisladelaquietud dijo...

Me pasa como a Guille, todo lo que he visto me gusta mucho.
Gracias por pasar por mi blog, pues así me ha dado la oportunidad de conocerte.
Un abrazo.

balamgo dijo...

Todo excelente. He pasado un buen rato leyéndote.
Un abrazo.

guille dijo...

Cambio de elección.

Ahora elijo la que está justo encima de la cabeza de la autora.

Aunque sospecho que en realidad no está ahí.