11 oct. 2010

Douglas Gordon

Artista escocés.( Glasgow, 1966)


Es uno de los más sólidos representantes del videoarte contemporáneo. Utiliza imágenes de muy distinta procedencia y las manipula con el fin de llevar al espectador a reflexionar sobre sus propios mecanismos de percepción. Así por ejemplo, en su trabajo Psicosis (1993) ralentiza el tiempo de presentación del thriller de Hitchcock hasta conseguir una proyección de veinticuatro horas. El nuevo tiempo de presentación contrasta con la vertiginosa sucesión de fotogramas del film original y deja al espectador un mayor margen para la reflexión. En otra de sus obras, Feature film (1999), también inspirada en una obra de Hitchcock, Vértigo, el espectador debe reconstruir el film en su memoria con la sola ayuda de la música de Bernard Herrmann y de los movimientos del director de orquesta que dirige la interpretación de la partitura. Este importante proyecto del artista escocés fue inicialmente concebido para el Artangel de Londres pero en el año 2000, aunque posteriormente se ha podido ver en distintas muestras.
 
Mucho más ambiciosa, hasta el punto de que el espectador resulta "superado" por ella, es la obra que lleva el descriptivo e incluso advertidor título de Prácticamente todas las películas y trabajos audiovisuales desde 1992 hasta ahora (1992-?) consistente en un numerosísimo grupo de monitores en el que se emiten, como el título advierte, todas la obra cinematográfica de Gordon en los últimos años. Los monitores, algunos con auriculares y otros sin sonido, se colocan de forma distinta en cada exposición.

Frente a estas obras de efecto inmediato, existen otras que exigen una mayor complicidad interpretativa por parte del espectador. Por ejemplo, Ahora no (1998) es una obra exclusivamente de texto, estando este dispuesto sobre una única línea que ocupa las cuatro paredes de una estancia. El texto, que puede resultar aparentemente sin sentido, se refiere exclusivamente a los tiempos pasado y futuro, sin mencionar ni una sola vez el presente, con lo que la obra y su misterioso título cobran así sentido.
Lo que quieres que te diga (1998) resulta difícilmente comprensible sin una explicación adicional. Aparentemente, se trata tan solo de un grupo de altavoces negros dispuestos aleatoriamente sobre el suelo de una de las salas, mientras de ellos surge una extraña melopea que continuamente repite te quiero.te quiero.te quiero. La obra hace referencia a la película Brighton Rock , dirigida por John Boulting, en cuya escena final, el protagonista graba un mensaje telefónico para una chica llamada Rose, diciendo "lo que quieres es que te diga que te quiero, pero en realidad te odio". El mensaje queda cortado a la mitad, y lo que la chica escucha es un continuo te quiero.te quiero.te quiero. Gordon parece así querer reflexionar sobre la realidad y la percepción, y la manera en la que esta puede engañarnos.


La obra que  participa en la bienal de San Pablo 2010  ( primera foto )

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