23 dic. 2012

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Me voy de vacaciones, volvere con novedades Gracias por estar mis mejores deseos para este nuevo año 

FELICES FIESTAS!!!!!!!!!

10 dic. 2012

KP Reji


K P Reji, Bad Catch,
2009, oil on canvas, 60" x 84"

  KP Reji   nacio en Kerala  India1972
Su uso de la figuración audaz y ligeramente redondeadas construye un estilo que recuerda ingenua de Gauguin. A pesar de - o quizás debido a - su aparente sencillez, sus pinturas son enigmáticas y los motivos que él engendra son difíciles de descifrar. Su trabajo es multifacético y complejo en su análisis de la relación del individuo con su entorno externo. A menudo político en la inflexión, sus lienzos ...
Reji examina lo cotidiano y su relación con un mayor cuerpo político. Sus obras utilizan imágenes de familias, parejas, casas y objetos para reflexionar sobre las construcciones más grandes de la comunidad y la nación. Examina los puntos de encuentro entre la "tradición" y la "moderna" y cómo se reflejan en la manera de vivir. Cifras reji se hizo en los momentos de intensidad personal - durante el sueño, en el juego, la creación de una casa o hacer el amor - y se yuxtaponen para el efecto conmovedor. Sus imágenes teatrales se componen de una serie de viñetas, lo que implica tanto la narrativa y el punto de vista histórico más amplio.(Traductor Google)

THE TAILOR, 2003
Oil on canvas
60 x 83 ½ inches


  El artista vive y trabaja en Baroda.
su web

30 nov. 2012

Eugenio Ampudia

Eugenio Ampudia(Valladolid, 1958) Vive y trabaja en Madrid

Evacuo Madrid por la puerta de Alcalá en 2008, 'hizo flotar' el acueducto de Segovia en 2009 y transportó 'nubes de memoria' procedentes de centros de arte a lo largo del Camino de Santiago. Eugenio Ampudia (Valladolid, 1958), artista especializado en instalaciones, videoarte y performance

  El tiempo y el espacio son dos conceptos muy tratados en su obra. ¿Qué le interesa enseñar al público exactamente?

Normalmente trato de cosas básicas. Deconstruyo mucho cuando planteo mis investigaciones artísticas y creo que 'Temps' es un ejemplo claro de los temas que me preocupan. Se trata de reflexionar sobre algo que se desmaya ante los ojos del espectador, una manera de transmitir que el tiempo pasa y no permanece nunca, incluso cuando se concreta en un momento determinado, al siguiente se desvanece.

 A lo largo de 27 segundos esta snuff movie nos relata como una descarada naranja nos enseña sus más íntimos secretos. ¡Sexo, violencia y una fruta en la encimera de la cocina!

 Su obra, rehuye las claves de situación de la tradición vanguardista, para referirse a sí misma. Introduciendo en su mensaje diferentes medios expresivos, y una versatilidad poética reduccionista, Ampudia, traslada el medio expresivo al espectador, de tal modo, que es éste el que ejecuta la obra mediante su traducción. Desde la depuración, sus imágenes anecdóticas y recurrentes, se deslizan, sin embargo, al territorio de lo olvidado; a lo colectivo como forma de reconocernos a nosotros mismos.


27 nov. 2012

An-My Lê



An-My Lê nació en Saigón, Vietnam, en 1960. Lê huyó de Vietnam con su familia cuando era un adolescente en 1975, el último año de la guerra, colocando eventual en los Estados Unidos como refugiado político. Lê recibido BAS y una maestría en biología de la Universidad de Stanford (1981, 1985) y un MFA de la Universidad de Yale (1993). Sus fotografías y películas de examinar el impacto, las consecuencias y la representación de la guerra. Ya sea en una tensión color o en blanco y negro, sus cuadros marco entre el paisaje natural y su transformación violenta en campos de batalla. Los proyectos incluyen "Viet Nam" (1994-98), en el que Le recuerdos de un paisaje devastado por la guerra se reconcilian con el paisaje contemporáneo "guerras pequeñas" (1999-2002), en la que Lê fotografiado y participó en la Guerra de Vietnam representaciones en Carolina del Sur, y "29 Palms" (2003-04), en la que Estados Unidos Marines Preparación de la implementación acto play-escenarios en un entorno virtual Oriente Medio en el desierto de California. Suspendido entre las tradiciones formales del documental y organizaron la fotografía, la obra de Le explora la disyunción entre guerras como hechos históricos y la representación ubicua de la guerra en el entretenimiento contemporáneo, la política y la conciencia colectiva.  Ella vive en Brooklyn y enseña fotografía en el Bard College.(traductor google)





Esta escasez simultánea y exceso de información es una característica distintiva de las fotografías An-My Le. En un sentido literal, su sujeto es siempre evidente, sin embargo, subtextos la fotografía siguen siendo profundamente oculto. En la misma serie, el capitán Folsom (2003-04) muestra el comandante titular frente a un grupo de soldados con cascos en una colina en el primer plano, en el centro de la fotografía, cuatro tanques acompañados de tres Humvees están estacionados en una baja cordillera, su cañones dirigido a un enemigo no identificado en el paisaje mediocre mismo. En Pelotón de Infantería, Attack (2003-04), los grupos minúsculos de soldados corriendo y un camión convoy punto una vista panorámica.


An-My Lê, “Patient Admission, US Naval Hospital Ship Mercy, Vietnam,” 2010, A

21 nov. 2012

Rolando Castellon


 Artista nicaragüense Rolando Castellón ( Managua, Nicaragua, 1937).
Sin título
Carbón,té,acrílico sobre papel 50x65cm
Rolando Castellón 1973
Pochote
madera 45x39cm
Rolando Castellón 1997

Dice Rolando que de joven le gustaba boxear y que todavía hoy tiene un sueño recurrente: se ve a sí  mismo a punto de empezar una pelea pero ésta nunca tiene lugar. No hay peor derrota; o no hay victoria mayor. Quién sabe. Pero me gustaría imaginar ese sueño como el relato de una pelea siempre pendiente con la historia.

Castellón nunca fue a la Bienal de São Paulo, aunque más de una vez fuera invitado. Una obra suya extravió el camino a Venecia, dejando no más anunciada su participación en la Bienal del 97. Venecia 78 “Dalla natura all´arte, dall´arte alla natura”, con un tema que ya para entonces reclamaba su obra, se lo perdió (aunque no se libró de su furtiva intervención). En 1996 su participación en la Bienal del Barro, de Venezuela, se vio menguada por un repentino cambio de sede que lo desplazó de Caracas a Maracaibo. Casi nadie notaría tampoco su presencia como Leonardo Castellón en el conocido libro Tres décadas vulnerables del arte latinoamericano.  En su muestra 2005 en el MADC “Rastros Castellon hace una mirada mirada cíclica”; y creo, haciendo loa a su intuición, que no hay título más preciso para nombrar un recorrido que comienza -según su memoria- a inicios de la década del setenta (1971) y que, aparentemente, termina en el simbólico año 2000. Y digo “aparente”, pues aunque Rolando insista en que ese es el período que comprende su trayectoria “artística”, creo que no es más que uno de los muchos trazos y rastros que conforman su accidentada y  -fabul(osa)ada historia que -como él mismo insiste- es una especie de serpiente que se muerde la cola, pero que, paradójicamente, estará siempre incompleta: nunca (re)encuentra, nunca se (re)une, nunca se repite.

 Esa misma figura simbólica, mítica de la serpiente, también remite a otra de las recurrencias artísticas y vitales de Rolando: el de la memoria fragmentada, el de la vuelta y la búsqueda incesante de su “identidad” (100% mestiza, como le gusta decir): una otredad telúrica, histórica, vivencial, que se expresa en su trabajo constante con la tierra, con el barro, con esos objetos de desecho, re-hechos y re-vividos en formas y figuras simbólicas o reales, en extraños y a veces indescifrables trazos de dibujos y grabados, que de alguna manera dan cuenta de esos rastros irresolubles pero fundamentales en las muchas trayectorias de sus múltiples personalidades.(Ernesto Calvo
Director MADC )



Rolando Castellón llegó a Lisboa por primera vez en Octubre 2008 a la estación de buses de Oriente donde tomó el Metro hacia la historia que es Chiado.   
Al salir de la estación lanzó una moneda al aire hacia el destino:  cara, y dobló a la izquierda donde encontró el albergue adecuado para pasar la primera noche, protegido del clima invernal.  
Al fin Lisboa. 
Amor a primera vista.
Esta exposición es un homenaje del artista a su nueva amada ciudad: Homenaje a su gente en su cultura; a sus calles, eléctricos, muros, ventanas, jardines, avenidas; a su arte, museos, música, sus fados, vinos, gastronomía,  fiestas y algaravía, y finalmente, a su regreso por Oriente, a su barrio futurista desarrollado desde su Feria Mundial de 1998.   
Salud Lisboa, ´´volveré´´ dijo el artista, confirmando esa promesa con esta exposición.
                                                           Moyo Coyatzin
                                                    Bajamar, Costa Rica,  2011


19 nov. 2012

Takeshi Suga

 Tkeshi Suga fotografo japonés .... Los componentes de mi fotografía son la  nostalgia, el sentimentalismo, la euforia y la soledad. Estos sentimientos me dominan cuando fotografío. Mi trabajo es impulsado por la emoción. Un concepto que me interesa pero que no se me revuelve. En un día soleado bueno, hornear mis cuentos agridulces con lágrimas en los ojos.
Busco comodidad y tranquilidad en mis temas.




Disparo en 35mm, utilizando una cámara que permite hacer dobles exposiciones, que junto con filtros de colores da una apariencia de ensueño a estas imágenes de cerezos en flor, la amada flor de la cultura japonesa. El Huffington Post ha descrito mi trabajo como psicodélico: “… a través de la lente cubierta de algodón de azúcar de Takeshi Suga sientes la magia de la primavera que solo existe a través de la nostalgia”.




4 nov. 2012

Maximiliano Siñani

 
Maximiliano Siñani  artista boliviano radicado en Nueva York, Eternal circle o círculo eterno. Respecto de su obra, Siñani expresa: “¿Qué pasaría si una silla quisiera volar? Cada parte trataría de viajar por sí sola. Cambiaría su significante. Se convertiría en algo independiente. No podría ser algo que pueda ser usado por nosotros, pero por la percepción de la belleza. Se convertiría en algo que quisiera ser lo que es y no quisiera ser lo que es. La nada yendo siempre hacia un más allá y un más allá para llegar a la nada. Como una serpiente que trata de atrapar su propia cola. En círculo...”.
“Las partes son el todo, el todo son las partes”. El trabajo de Siñani se basa en la transformación de objetos de la vida cotidiana hacia nuevas funciones de acuerdo con el Tratamiento de los significantes de la Nada. Es un arte relacionado con cosas del diario vivir y objetos a los que se les da otra concepción, haciendo que el objeto sea inútil para el uso común conocido por la gente”, indica Gabriel Orozco sobre la obra del boliviano





Mas sobre Maximiliano




29 oct. 2012

Lara Almarcegui

 
Lara Almarcegui (Zaragoza, 1972,) investiga la relación entre la naturaleza y el paisaje urbano. Recientemente se pesan y registran los espacios abiertos de diferentes ciudades.

Desde siempre, teóricos e historiadores se han preguntado por los límites y el origen del arte, dónde se prepara el surgimiento de la imagen pictórica y el marco físico que la aísla, relegándola a un lugar más allá del cual se libera el mundo real. Leon Battista Alberti nos recuerda los orígenes de la representación: “Solía decirle a mis amigos, de acuerdo con la sentencia de los poetas, que el primer inventor de la pintura había sido aquel Narciso convertido en flor; y dado que la pintura es la flor de todas las artes, así la historia de Narciso se acomoda a nuestro propósito perfectamente. Pues, ¿qué es pintar, sino abarcar con el arte la superficie de una fuente?” (De Pictura). 





 
     Al contemplar un "monumento" en su lugar originario (tal como hacemos frente a un templo o una catedral) el mundo al que pertenecían ha desaparecido con el paso del tiempo. Las obras ya no son lo que eran, aunque se nos vengan encima como "seres que ya han sido". En la obra que nace siempre está presente la tierra como ocultante protectora. Los earthworks de Lara Almarcegui – sus antimonumentos- ilustran a la perfección la naturaleza del marco artístico y el “tiempo como decadencia”. En 2008, la artista “pesó” los Materiales de construcción de la ciudad de Sao Paulo como crítica al crecimiento acelerado de la ciudad. En “Montaña para Benlloch: Tierra de las obras del gaseoducto”, producida en 2012 por el EACC de Castellón, llevó a su término la transformación de la escultura, que pasa de un ideal monumentalizado y estático a un objeto o masa en movimiento temporal y material.
     Para construir su montaña, Almarcegui reutilizó el material bruto de la naturaleza, la tierra sobrante de las excavaciones hechas para construir un gaseoducto de 6 kms. que transcurre paralelo a la carretera VC10 en una franja de terreno de 26 metros de ancho en el término municipal de Benlloch, en unos campos dedicados en su mayor parte al cultivo de cereal, viñedos, almendros y olivares. El volumen de la obra era el mismo que el del material que había quedado tras las excavaciones, 150 m3 de tierra del subsuelo, y estaba compuesto de arcillas arenosas, limos y piedra caliza, que es el tipo de material de construcción habitual de la zona. En este acto de descentramiento, el observador se proyecta en el espacio de una escultura que con el tiempo se transforma, cubriéndose de vegetación, suavizando su forma a medida que el montículo se mezcla con el terreno y desapareciendo finalmente por su propia dinámica entrópica. 

El cuerpo del espectador es el tema de esta obra expandida, aun cuando esta escultura se compone simplemente de varios cientos de kilos de tierra. Porque se trata de entender cómo afecta a una comunidad el paso de las grandes infraestructuras y cómo una población se relaciona con los detritos de su pasado. “Montaña...” es también una alternativa a la imagen estática que nos proporciona la postal de un enclave determinado. Sólo mirando lo que estaba oculto bajo nuestros pies podemos formarnos una imagen del espacio que habitamos, ese espejo del que extraemos una imagen diferente de nosotros mismos. El subsuelo, con toda su historia y prehistoria, se incorpora al nuevo formato artístico, una nueva pintura refleja nuestra imagen con un sentido y motivo nuevos. Abarcar la superficie de una fuente.
 Lara Almárcegui es una de las artistas españolas con mayor presencia internacional. En su obra parte de la investigación de la ciudad contemporánea y de sus ruinas modernas: edificios abandonados o en vías de transformación, descampados, huertas y espacios desocupados que, si bien se insertan en el paisaje urbano, son habitualmente considerados como ajenos al mismo. Ha participado en algunos de los eventos internacionales de arte contemporáneo más importantes de la última década, gracias a proyectos como sus guías de ruinas en Holanda o Borgoña, sobre descampados urbanos en Londres o Sao Paulo o trabajos con montañas de escombros en Viena o Dijon. Representará a España en la 55ª Bienal de Arte de Venecia en 2013






 

25 oct. 2012

Brad Wilson

 


 Retratos de animales El fotógrafo estadounidense Brad Wilson decidió cambiar de escenario para fotografiar la naturaleza. Llevó a animales a un estudio.





Al  posar, los animales muestran un costado de su naturaleza que no es posible captar fuera de un estudio. El resultado es una fotografía que le permite a quien la observa focalizarse enteramente en el sujeto y sus peculiaridades.
Las fotos de Wilson pertenecen a la muestra "Affinity" ("Afinidad"), que puede verse en la galería británica hasta diciembre.
Los animales, fotografiados con un nivel de detalle sorprendente, no están tan desacostumbrados a posar como podría parecer: muchos han participado en películas y han sido retratados anteriormente.
La pose de este chimpancé resulta tan humana como la de una persona.
La fiereza inhumana del león se convierte en un gesto lleno de sentimiento cuando el rey de la selva es retratado en un estudio.
Después de exponer en Londres, Wilson llevará sus fotografías a París, donde podrán ser vistas a partir de diciembre.
El nivel de realismo capturado por el fotógrafo es algo pocas veces visto en el mundo animal. Los retratados muestran su lado más "humano" en un ambiente totalmente ajeno.

22 oct. 2012

Nils-Udo



La obra de Nils-Udo está íntimamente ligada a la naturaleza desde perspectivas diversas: desde la pura vivencia y el contacto con el paisaje y con el medio natural, pasando por ciertas afinidades con la tradición del land-art como corriente artística desarrollada desde los años sesenta, hasta la consideración y reivindicación de los propios elementos de la naturaleza como materia prima de su obra. Troncos, piedras, flores, hojas, arena, sal, entre otros muchos, son los materiales con los que Nils-Udo trabaja e interviene con sus propias manos, para transformarlos en alegorías, metáforas y símbolos de una innegable riqueza visual, combinada con una alta intensidad poética. Estas intervenciones y manipulaciones, escrupulosamente respetuosas con el medio ambiente, son después registradas por su cámara para convertirse en obra fotográfica que recoge estas alquimias ecológicas, arreglos y escenografías premeditados, pero, al mismo tiempo, convertidos también en momentos únicos por la acción fotográfica.


Desde hace ya treinta años el artista Nils-Udo deja regularmente su lugar de residencia habitual, la Alta Baviera alemana, para trabajar por todo el mundo: Estados Unidos, Japón, Irlanda, Isla Reunión, Lanzarote… Aunque sus fotografías, pinturas e instalaciones tienen ciertas afinidades superficiales con el land art, Nils-Udo es, ante todo, el principal representante de una nueva categoría de artistas que trabajan en y con la naturaleza, haciendo gala de un estricto respeto por el medio ambiente.




¿Qué le parece más apropiado para analizar su trabajo, hablar de un intento de «integración» en esa naturaleza o más bien de «intervención»?
Los dos conceptos son válidos. Mi intención siempre ha sido mostrar aquello que ya existía y, simplemente, he buscado un pretexto para hacerlo. Por eso trato de integrarme de la manera más leve, de estar lo menos presente que me sea posible para lograr abrir un espacio natural y transformarlo suavemente en una obra de arte sin apenas modificarlo o sin modificarlo en absoluto. Lo que quiero es llamar la atención del espectador sobre los fenómenos naturales que sitúo en el marco de una instalación. No obstante, lo cierto es que también estamos forzados a actuar, a intervenir. Con un mínimo gesto, ya estamos presentes, lo queramos o no. Y además, siempre dañamos y destruimos. Hablar de intervención implica necesariamente hablar de destrucción. De manera que todo mi trabajo se basa, de algún modo, en una contradicción fundamental: al actuar sobre la naturaleza, la daño a pesar de mí mismo, daño aquello que quiero mostrar.


Su último viaje ha sido a Venezuela. ¿Qué ha hecho allí?
Llegué allí sin prejuicio alguno, sin ideas preconcebidas. Tenía sólo una semana para hacer algo: ¡muy poco tiempo! En seguida descubrí los magníficos manglares y el segundo día por la noche ya había decidido que mi trabajo consistiría en hacer algo con las famosas raíces del mangle. Pero, desafortunadamente –o, mejor dicho, afortunadamente–, todas las raíces de los manglares de la región están protegidas. Así que dos días antes de mostrar la obra decidí trabajar con un mangle sin tocarlo. Puse tierra alrededor de la las raíces que el mangle tenía en tierra firme y dibujé con arena calcárea muy blanca, siguiendo la forma de las raíces, imitando el movimiento del agua, que cubría la otra mitad de la base del árbol. Mi dibujo en el suelo mostraba el ir y venir del agua y pretendía ensalzar esa magnífica planta, recortarla del paisaje.

21 oct. 2012

¿Por qué critican los críticos?

La revista británica Frieze ha preguntado a una serie de especialistas del arte de toda Europa su opinión sobre el valor de la crítica artística. ¿Por qué critican los críticos? Esta fue mi aportación

Javier Díaz-Guardiola. ABC Cultural. Madrid, España

¿Puede una crítica negativa influir en la obra de un artista? Me temo que no. De hecho, ustedes en el Reino Unido tienen un ejemplo relativamente reciente. Me refiero a la exposición de Damien Hirst en la Tate, una muestra que buena parte de los textos críticos elaborados por la prensa anglosajona no ha dudado en dejar a la altura del betún. Algunos días después de que esas publicaciones vieran la luz, la economía británica entraba en recesión, pero imagino que poco tuvo que ver en ese estancamiento lo que unos cuantos críticos de arte habían expresado en sus reseñas. Por si alguno se temía lo peor, las finanzas del señor Hirst tampoco se vieron alteradas lo más mínimo.

¿Puede entonces una crítica elogiosa influir en la obra de un artista? Es probable. Pongamos el ejemplo de otro artista mediático. El del chino Ai Weiwei. Yo tuve el placer de entrevistarlo en Madrid cuando aún no era ni la mitad de famoso que es ahora (y que conste que yo no soy tan mayor). Luego, con él llegó el escándalo, y se convirtió (aún más) en el artista disidente al régimen comunista en su país. Y se sucedieron su detención, su desaparición y los ríos de tinta en la prensa de masas y en la especializada… Y con ello, sus famosas pipas de porcelana (las mismas que la gente se llevaba a puñados de la Sala de las Turbinas de la Tate) empezaron a venderse en toda feria internacional que se preciara al precio de los diamantes de la calavera del señor Hirst…

El artista chino Ai Weiwei en la Tate

Solo queda preguntarse, ¿puede influir una crítica en la obra de un artista? Ante la complejidad que ha adquirido el mundo del arte en las últimas décadas, cada vez se hace más necesaria la labor del crítico para separar el grano de la paja, para poner orden entre lo que merece la pena y lo que no. Ahora bien, el mercado del arte, como todo sistema que se precie, ha terminado por convertir la crítica en un mecanismo a su servicio. El antisistema no sabe que forma parte del sistema y que este lo necesita. Ante este panorama, al crítico solo le queda como opción tratar de ser lo más honesto posible; hacer su trabajo entre el ruido y la vorágine, teniendo en mente más a su indeterminado e impreciso lector que al bien definido galerista o director de museo; escribir sabiendo que el arte no es una ciencia exacta, de forma que sus resultados no coincidirán necesariamente con los de los demás colegas… Es eso, o romper el espejito de un puñetazo.

Javier Díaz-Guardiola (Madrid, 1976) es licenciado en periodismo, crítico de arte y comisario de exposiciones. En la actualidad coordina la sección de arte y arquitectura de ABC Cultural, la revista de cultura del diario ABC en España y colabora puntualmente con otras publicaciones del sector.

12 oct. 2012

Fernado García-Dory líder en el campo del arte socialmente comprometido, recibe en Nueva York el Premio Leonore Annenberg de Arte y Cambio Social

Fernado García-Dory (Madrid, 1978)es un artista español, activista y arqueólogo que explora en su obra la relación entre la cultura contemporánea y el mundo natural. Investiga los impactos y la mirada del capitalismo posindustrial en las comunidades rurales y paisajes. Impulsado por la creencia de que el arte debe ser “proactivo, no sólo una acción reactiva”, Fernando García-Dory se ha convertido en un líder en el campo del arte socialmente comprometido y pionero de un nuevo campo de relación entre el arte y la arqueología. A partir de 2004, con su proyecto de la Escuela de Pastores en los Picos de Europa (Asturias, España), García-Dory ha representado y dado voz a nivel mundial a una población de aproximadamente 250 millones, compuesta mayoritariamente por las extensas comunidades de pastores y pueblos nómadas.

En 2007, el artista organizó una conferencia que reunió a 200 representantes de las comunidades de pastores nómadas y trashumantes de cuarenta y cuatro países. La intención del proyecto era servir de plataforma para el debate y el “reconocimiento mutuo” entre estos grupos. Rápidamente se convirtió en mucho más: la reunión organizada por García-Dory dio lugar a la creación de la Alianza Mundial de Puelbos Indígenas Móviles (World Alliance of Mobile Indigenous Pastoralists, WAMIP), una organización global sin precedentes que ofrece a escala internacional representación y defensa a estas comunidades.El  Premio Leonore Annenberg de Arte y Cambio Social (Leonore Annenberg Prize for Art and Social Change) es un premio anual de 25.000 dólares que cuenta con el apoyo de la Fundación Annenberg, y que presenta cada año en la Cumbre de Creative Time a un artista que haya dedicado su trabajo o su vida a la promoción de la justicia social. El Premio se concede gracias a la generosidad de la señora Annenberg. En honor a la señora Annenberg, su nieta y miembro de junta de Creative Time, Elizabeth K. Kabler, promueve el premio desde su creación.